Por Cristina Sanabria
«- Llévame a algún sitio, llévame donde sea, no me importa donde, pero llévame contigo». Es lo que me grita mi maleta desde hace unos meses, especialmente, desde que cambié la ropa de verano por la de invierno. La miro y sé que está impaciente, impaciente por salir debajo de la cama, lugar donde espera inquieta y sumisa hasta próximo aviso. Ella no sabe que ayer hablé con mi madre y me dijo «-Cris vete preparando las maletas». (más…)
