La letra con sangre no entra

Por Nacho Urquijo.

Primero fue el inglés.

Se me daba tan mal que para la prueba de selectividad tuve que memorizar una de las pocas canciones en inglés que entendía. Mi estrategia, que creía infalible, consistía en redactar en el examen esas frases memorizadas independientemente del tema que me tocase. Resultó que “It’s something unpredictable, but in the end it’s right, I hope you had the time of your life” no era una sentencia tan versátil como yo pensaba y al examinador no le pareció demasiado apropiada… Sobre todo cuando te toca hablar de la conveniencia o no de las bodas civiles en la sociedad.

Pero a pesar de estos comienzos de corta y pega ocurrió lo que yo creía imposible. Y quiero remarcar esto. Yo, como ciudadano español de veintipico años, me sentía incapaz de hablar inglés con fluidez, más allá del “howareyoufineandyou”. Por eso el día que conseguí mi primer certificado de inglés no solo conseguí un trozo de papel con un membrete muy chulo que corroboraba que por fin podía desenvolverme algo en la lengua de Shakespeare, sino que además tiré abajo un muro psicológico que hasta entonces me había detenido ante infinidad de retos.

Después del primer certificado vino el segundo y después la mudanza a Alemania, el aprendizaje de la lengua germana y el mudarme a un tercer país, Holanda. Hitos personales que al principio de mi veintena no me habría sentido capaz de lograr y que, si no llega a ser por ese primer paso, el de ir subrayando libros en inglés como una hormiguita hasta más o menos entender la trama de la historia, no estaría ahora mismo aquí, en Bucarest, a punto de contaros esta historia cuyo prefacio ya parece un relato en sí mismo.

Lo que venía a contar es que si me hubiera quedado en el “no tengo capacidad para esto, me lo ha dicho mucha gente, yo no valgo para hacer esto”, no habría agarrado la guitarra hace un año, lo cual pareció una temeridad teniendo en cuenta que soy de los que ni siquiera aprendieron a entonar la canción de los pajaritos en la flauta del colegio. De los que no entendían por qué una corchea ‘sonaba’ diferente de una semifusa, y si efectivamente las blancas tenían una melodía diferente al de las negras.

Me gustaría detenerme un momento y hacer lo contrario a romper una lanza en favor de ciertos estilos de aprendizaje que nos inculcaron en el colegio. No, señor profesor, la letra con sangre no entra, porque entonces traumatiza y se huye de esa letra. Y tampoco tiene razón ese otro maestro que le dijo a un amigo, después de diez minutos de prueba, que no tenía capacidades suficientes para empezar a tocar un instrumento en una academia.

¿Cuál es nuestro objetivo? ¿Hablar inglés con acento de Oxford? ¿Tocar como Jimi Hendrix? No, joder, el objetivo es pasárselo bien, poder conversar en inglés cuando estés haciendo turismo, disfrutar de libros en versión original, escuchar la verdadera voz de Jon Nieve y emocionarte cuando te salgan los primeros acordes en la guitarra.

Ese es nuestra meta. Y no la frustración del qué podría haber pasado si… Todos, como seres humanos, tenemos la capacidad de alcanzar estos objetivos, que son mucho más plausibles de lo que nos hacen creer los eruditos, los profesores malos y los frustrados. De la misma manera que todos aprendimos a escribir, ya sea con una letra bonita o una fea como la mía, también podemos aprender habilidades que requieren motivación y un pequeño esfuerzo diario para lograrse. No se trata de tener el don de Mozart, que con cinco años ya andaba memorizando piezas musicales sin leer las partituras. Bien por él. Pero quizá tú, en tu salón, un domingo por la tarde, berreando en inglés una canción de tres acordes, te lo pases mejor que el pequeño Mozart sentado en su incómoda banqueta delante de su minipiano.

En fin, que ya llevo un año con esto de la guitarra, que todavía no suena demasiado bien, pero suena lo suficientemente bien como para hacerme feliz.

También he empezado con el ukelele.

Recursos para aprender a tocar la guitarra:
https://www.justinguitar.com/
https://www.guitarraviva.com/

Recursos para practicar inglés:
https://es.duolingo.com/
https://www.memrise.com/
https://www.theguardian.com/books/2015/aug/17/the-100-best-novels-written-in-english-the-full-list

 

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