¿Cómo va la vida?

Por Natividad Gálvez.

Cuando piensas que debes abandonar todo tu mundo conocido para hacer tu vida en otro lugar, ¿qué es lo que te viene a la cabeza? A cada uno le vendrán una serie de cosas, en función de sus prioridades: libertad, dinero, empleo, educación, nuevas experiencias, necesidad, seguridad, conservar tu vida… Bienestar en general. Los cambios cuestan.

El ser humano tiene gran resistencia al cambio. Por tanto, aquellas cuestiones que se ponen en la balanza para que pese más la oportunidad que el miedo, necesariamente han de ser razones importantes. Si piensas en Bruselas, ¿qué te viene a la cabeza? Bruselas es la ciudad de la lluvia. Bruselas es la ciudad del cielo gris, de las “frittes” y del chocolate, de los “gaufres” y las cervezas servidas en copas grandes. Es la sede de la Comisión, el Consejo y el Parlamento europeo. Bruselas es la capital de Europa.

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Qué era para mí España. España es mi hogar y dentro de España, Andalucía. Ser andaluz es un talante, una filosofía de vida, un sol y una calle a medio día. Los amigos, las risas, la vida entre familia, donde tengo mis raíces y mis ramas. Andalucía me dio educación, me dio expectativas, cultura al alcance de la hija de un tabernero y una ama de casa, luchadores pero humildes. Fue en Andalucía donde yo y millares como yo pudimos ejercer nuestra profesión, nos rodeamos de amigos, nos enamoramos, engendramos y pusimos nuestro nido gracias a nuestro trabajo. Hijos andaluces, hijos de Andalucía.

Andalucía

¿Qué piensas cuando decides abandonar todo eso para irte a Bruselas? Pues, paradójicamente piensas en todo eso, pero en esa balanza pesa mucho más lo último: tu nido. Y es que en esta vida “Hay que buscarse la vida” y más aún, necesitas buscar una calidad de vida para tus hijos. Y es aquí donde lanzo las preguntas: ¿Dónde está la calidad de vida? ¿En qué consiste una vida mejor? ¿Cómo se mide?

Cada uno tendrá unas respuestas ante esta pregunta, porque esto, como todo en el mundo, está en función de dónde estén puestas tus prioridades. Pero además esto es así tanto para las personas como para las naciones enteras. Antes de venir a vivir aquí, Bélgica para mí era simplemente un país pequeño en el centro de Europa donde se habla francés, mil veces conquistado, invadido y colonizado por el resto de pueblos europeos a lo largo de su historia. Pero ahora he aprendido que en Bélgica lo que se habla mayoritariamente es el neerlandés, seguido del francés y un poco el alemán; aunque afortunadamente Bruselas es bilingüe y se puede trabajar exclusivamente en inglés en todo lo relacionado con las Instituciones Europeas. ¿He dicho afortunadamente?… ¿Francés? ¿Neerlandés? ¿Inglés? La cosa se va complicando.

Siguiendo con lo que también he descubierto viviendo aquí. Resulta que en la “petite Belgique”, con sus 11’5 millones de habitantes y sus 30.500 km2, las personas ganan al año un promedio de 43.700€, con un salario mínimo interprofesional de 1.502€, y aunque el 62% de su población activa tiene empleo (por debajo de la media de la OCDE) en el caso de los que tienen estudios superiores se eleva al 82%. Su tasa de desempleo juvenil no llega al 20% y el desempleo de larga duración afecta a menos de 4 de cada 100 desempleados en Bélgica. Dice la OCDE, de donde proceden todos estos datos, que “el desempleo a largo plazo puede tener un gran efecto negativo en los sentimientos de bienestar y autoestima, y genera la pérdida de capacidades, con lo que las posibilidades de conseguir empleo se reducen aún más”.

Y pues… ¿Qué es lo que tiene Bruselas que nos venimos aquí a vivir? Tiene trabajo para profesionales cualificados, aunque no hablen ni “mot” de francés. Los sueldos para este tipo de trabajadores/as son más altos incluso después de impuestos. En general la seguridad de conservar el empleo es tres veces mayor, y si trabajas durante un año tienes derecho a “chômage” (desempleo) con una duración en principio ilimitada, y si tienes hijos a una “allocation familial” (asignación por hijo) de entre 90€ y 249€ al mes/ hijo. ¿Se convertirá esto en un problema a medio plazo? ¿Qué clase de problema? ¿Está empezando a serlo ya? ¿Qué consecuencias sociales está trayendo? En próximos artículos daré mi opinión a este respecto.  Pero hoy concluyo como empecé….. ¿Que cómo va la vida?. La vida va como viene y por dónde tú te la vas buscando. Supongo que cada uno intenta crear su propio índice para una vida mejor. Mi padre me decía: “Estudia para tener una vida mejor que la mía”, pero ¿yo qué diré a mis hijos? Lamentablemente, que no está tan claro que donde pongan el huevo vayan a tener su nido. Y es que esto dependerá de sus prioridades y también de si ellos son, o no, una prioridad.

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2 comentarios

  1. Pía Arregui Vuskovic dice: Responder

    Me encantó tu artículo….un abrazo

    1. natigalvezc dice: Responder

      Hola Pía, muchas gracias

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